Wednesday, October 29, 2008

Pedro SAborido

“Nuestro principal capital es el Canal 7”


El productor y guionista de Peter Capusotto y sus videos, programa de culto actual de la televisión argentina protagonizado por el también guionista Diego Capusotto, cuenta cómo será la temporada a punto de empezar.

El año pasado, un personaje televisivo difundido de boca en boca y masificado en internet (dos datos sugerentes para pensar alteraciones en la otrora caja boba), actualizó desde el humor el estatuto del universo referencial peronista y ofició, además, como el más lúcido crítico de rock. Desde este lunes cinco de mayo, a los velozmente clásicos personajes como Luis Almirante Brown, Pomelo, Lalo Ranni y Roberto Kennedy, que la dupla Saborido-Capusotto pergeñó después del suceso que había sido Todo por $2, se agregarán varios nuevos. A las 23, en ningún otro canal que el 7.
¿Cómo será esta temporada?
El primer programa será todo nuevo. Después aparecerá lo, no sé como decirlo, conocido, clásico, Pomelo, Juan Carlos Pelotudo. Tenemos ganas de renovar un poco el stock, necesitamos que vayan surgiendo sorpresitas para evitar el embole de la rutina. Como somos un equipo chico, de diez personas, que laburamos afuera del canal, notamos muy rápido cuando algo empieza a rutinizarse, entonces lo dejamos descansar un rato y lo agarramos después con más frescura.
¿Cuál diría que es el principal capital del programa?
Estar en el Canal 7. Porque no hay presiones. Ni de rating ni de que aparezca otra figura del canal para promocionarlo ni de nada. Es un canal que no te apura, entonces le vas encontrando la vuelta. En otros programas o la pegás de entrada o durás tres episodios. Un programa mide diez puntos y ya dan sensación de fracaso. En el 7 no tenés esa presión. Nosotros más que atarnos a una fórmula nos atamos a una forma de hacer el programa que no nos desespere. Concentramos la energía no en levantar el rating sino en la calidad de las cosas. De hecho nos pasó el año pasado que hubo tres o cuatro programas que se nos habían automatizado, estaba como mecánico. Por eso ahora también armamos nuevos personajes. Queremos que el programa guste; yo no lo haría sólo parar saciar mi necesidad de expresarme.
¿Hubo posibilidad de ir a otro canal?
Esta vez teníamos una onda para ir al 13, pero sabíamos que se nos iba a complicar. Más exigencia en un montón de cosas, no podíamos asegurar un año entero haciéndolo. Que esté en el 7 es parte del programa. Uno también decide hasta dónde corre la línea para vender más o no. Sabés que en un programa, como en un revista, ponés un buen ojete y sale. Pero determinada gente que venía siguiéndote te deja. Es un programa que no salió por encargo sino por un interés genuino de hacer algo. Todo va saliendo a medida que avanzamos y encontramos nuestros límites. Trabajamos con un solo actor, más allá de algún extra ocasional mínimo. Casi no salimos de una cuadra a la redonda para grabar. Y esa simpleza en la producción nos deja poner la energía más en los guiones, en las ideas, en las canciones, en la edición. En un canal más grande nos terminaríamos enfermando haciendo el programa. La gente queda hecha mierda de hacer televisión, y no vale la pena, estresate en una guardia de hospital.
¿Cómo es la dinámica de producción de guiones con Capusotto?
Nos encontramos con Diego y charlamos. Partimos de nada, son pocas las cosas que uno trae de antemano. Salen charlando las cosas. Después yo la escribo la idea para ver si resiste y el real tamaño. A veces, pocas, salen racionalmente los personajes, de cosas que pensamos serían graciosas, o a veces de alguna boludez que es graciosa en Diego, un mono, un clisé, un yeite. Lo mejor es cuando charlamos con Diego y uno hace reír al otro, te entusiasmás y vas rumbo a la idea. Pero eso es más que nada al principio de los ciclos. Por eso nosotros tratamos de parar un mes en el medio, que en un punto es lo anti televisivo, pero evita caer en un automatismo del que es difícil salir. Paramos todo y nos concentramos nada más en que salgan ideas. Este año seguramente lo hagamos.
¿Se pueden contar los sketches nuevos?
Sin detallar, hay un cantante satánico, hay una especie de Palito Ortega de izquierda de los setenta, hay una fan, hay un grupo pop que se pasaron con el Rivotril y gracias a eso triunfaron, quedaron tarados y funcionan mejor... Hay clases para Pymes de rock, hay un emo, que es como un darkie de fotolog, son odiados por los heavy metal, se peinan como los darkies antes, medio langui, bien de cibercultura. Es lo más actual que hacemos, en verdad alguien nos señaló que era un emo, nuestra background cultural se termina en el 79 más o menos.
¿Los videoclips que pasan seguirán la misma línea de clásicos no mainstreem?
Sí, toda cosa vieja, porque lo nuevo se ve todo. Estas son cositas incluso olvidadas, tanta cosa nueva tapa muchas cosas buenas, es como el BAFICI, “vení a ver lo nuevo”, y qué se yo si lo nuevo es bueno, puede ser una mierda la novedad. Mostramos cosas de hace treinta años que están buenísimas, y es nuevo también, para el pibe que lo escucha por primera vez. Y vamos a seguir pasando sólo clips donde se vean los músicos tocando. Hay mucho material, todo de Marcelo Iconomidis, amigote nuestro. Ahora vamos a poner una serie de bandas de rock en los setenta tocando en la mansión Playboy, con Hugh Hefner de smoking presentando a Deep Purple, ponele. Es un formato clásico, un par de sketches cómicos y números musicales.
Pero los sketches no son sólo cómicos: dicen cosas, más allá de si es buscado o no, sobre el rock, sobre la política, el peronismo. Por ejemplo, el Beto Cuantró.
Está bueno que la gente tenga una lectura de algo propia. Muchas veces no son adrede, no planificamos dar tal mensaje, pero por ahí está porque está implícito en uno, no lo niego. Uno vez alguien me dijo, Che, este Beto Cuantró siempre canta del mundo mejor que está por venir y siempre le pasa algo malo, y por ahí sí, por ahí es así, un idealista, como fuera Dylan o en algún momento León Gieco, un tipo que canta que algo mejor vendrá se lo lleva puesto un tren.
¿Se imagina la huella a futuro que está dejando el programa, el estilo humorístico?
No tenemos afán. Espero que me traten bien cuando no tenga trabajo, que todos los patrones que me vieron cuando hacía el programa me tiren algo. Pero sí, está bueno pensar eso, nos pasó con Todo por $2 que el programa se cayó del aire y seguimos haciéndolo como show en el teatro por cuatro años, con Montalbano [el director], Alberti y Diego [Capusotto]. También ves algunas huellas cuando la publicidad toma cosas. Aunque eso no sé si es bueno.
Muestra que hay algo creativo. Pero ustedes parecen sustraerse de la banalización publicitaria.
La publicidad se apropia enseguida de lo que aparece. Hace poco había una oferta de un chicle para que Diego hiciera de Pomelo, con otro personaje, para una gran camapaña nacional, qué se yo, y está bien, podés hacer unos muy buenos mangos de ahí, pero terminás haciendo una cagada, tirás a la mierda todo lo que venís haciendo, y deshaciendo un personaje en dos semanas, cuando vos tranquilamente podés seguir haciéndolo, trabajándolo, meses, años. Esa cosas de “uy, funciona, hagámoslo mierda ahora, saquemos toda la que podamos y salgamos corriendo”. Y después la nada. No te digo administrar las ideas, pero hay que dejarlas crecer y que se desarrollen tranquilas, no apurarlas, como al Frepaso digamos, esta cosa con los medios de que crecen las cosas y después no tenés dirigentes, porque son crecimientos falsos de las cosas, te lo hacen crecer los demás. Eso lo aprendí mucho del Negro Fontova [compartieron por ejemplo el programa Delicatessen], que la cosa vaya creciendo como tiene que crecer, no inflarla, que vaya tranquila. Entonces, eso de crear huella, por ahí sí. A veces digo “¿cómo nos verán”. Deben decir: estos tipos siempre andan de costado por ahí. Cuando hacen Todo por $2, cuando hacen el teatro, siempre terminan laburando en un costadito, nunca el centro del asunto, y siguen. Y sí. Vox Dei, o Spinetta, no están en el centro del asunto pero siguen. No están cagados en guita pero hacen lo que hacen. Hay caminos laterales donde podés trabajar. Esa es la idea, estar por ahí.

publicado en Debate

1 comment:

Patto said...

Muy interesante,
gracias!